¿Qué es una calculadora financiera?
Una calculadora financiera aplica una fórmula o un modelo de flujos de caja a los datos introducidos. Puede tener en cuenta intereses, capitalización, pagos periódicos, saldos pendientes o el valor del dinero en el tiempo. Así permite comparar alternativas con un método coherente.
En esta sección puedes empezar con las herramientas de hipotecas y vivienda. Los temas de ahorro, inversión y presupuesto explican conceptos relacionados; la presencia de un tema no implica que exista una calculadora específica para él.
TIN y TAE: no significan lo mismo
El tipo de interés nominal (TIN) representa el precio aplicado al capital prestado o depositado. La tasa anual equivalente (TAE) facilita la comparación al incorporar, según las reglas aplicables, la frecuencia de los pagos y determinados gastos. Para comparar productos, utiliza la misma medida y revisa qué costes incluye cada oferta.
Interés simple, interés compuesto y amortización
El interés simple se calcula sobre el capital inicial. Con el interés compuesto, los intereses acumulados también pueden generar intereses. En un préstamo, la amortización reduce el capital pendiente; por eso la parte de intereses y la parte de capital de una cuota pueden variar con el tiempo.
Hipotecas variables y euríbor
Muchas hipotecas variables en España utilizan un índice de referencia más un diferencial. Si el índice cambia en una revisión, también puede cambiar la cuota. Para valorar el riesgo, calcula escenarios con varios tipos futuros en vez de asumir que la cuota actual se mantendrá durante toda la vida del préstamo.
Por qué la cifra real puede ser distinta
Las entidades pueden aplicar fechas de pago, redondeos, comisiones, bonificaciones, revisiones y criterios propios. Los impuestos y gastos de una operación dependen del territorio, el inmueble y las circunstancias personales. Una calculadora ofrece un modelo de planificación, no una cifra contractual.